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Se retomaron las actividades educativas-laborales en el vivero de la facultad

En el marco de las pasantías educativas-laborales con instituciones de personas con discapacidad, estudiantes de ACIPDIM, Asociación Civil Identidades para Personas con Discapacidades Múltiples, comenzaron recientemente a realizar prácticas en el Vivero de la FAV.

La profesora Marcela Demaestri, responsable del Vivero señaló que también participan de estas experiencias educativas-laborales otras instituciones como: la Cooperativa Todos Juntos, Centro de día Proyectar y Centro de día Puerta Esperanza. En tanto que se organizó un cronograma de trabajo para que las distintas instituciones puedan asistir en diferentes horarios.

Por su parte la coordinadora de ACIPDIM, profesora de Educación Especial Gabriela López, comentó que es una asociación civil para personas con discapacidad múltiple. La docente se mostró conforme porque este año se ha retomado el contacto con el vivero de la Universidad y con la posibilidad de realizar actividades un día a la semana.

“Lo que buscamos en el nexo con la Universidad, que puedan construir aprendizajes que implican la actividad del vivero pero también otro tipo de opciones como el uso del colectivo, la orientación y movilidad para desplazarse, uso de las tecnologías. Un espacio que nos permite trabajar muchos contenidos. También ir trabajando esto de la vocación, de los intereses y eso se hace a través de la experimentación”, consideró.

LA EXPERIENCIA DE LOS BECARIOS

Adán González precisó que es estudiante de Agronomía, viene de Jovita y hace 4 años que es becario del vivero. “Me encanta estar acá, me ha dado la posibilidad de aprender muchísimas cosas de todo lo que aquí se realiza. Estoy muy orgulloso de todo lo que me brinda la Universidad y el Vivero”.

Dijo que en este marco se realizan varias actividades con los estudiantes. Sobre su experiencia expresó: “Nosotros vemos que los chicos se desempeñan de otro modo. Están contentos de realizar cualquier tipo de actividades. Se sienten muy felices al aire libre”.

 

En tanto, Martín Gómez, también estudiante de agronomía, es becario desde hace 6 a 7 meses. Señaló que en el vivero se hacen tareas de mantenimiento al ser un predio grande como: cortar el pasto, regar las plantas del invernadero o la parte de reproducción de plantas. Valoró poder aprender de la gente que sabe. “Es enriquecedora la actividad que estamos haciendo con escuelas, nos toca el lado más humano el relacionarnos con chicos con discapacidad y estar en contacto con ellos nos hace sentir bien”, agregó.